Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las carreteras que bajan hacia el Tequendama https://arranedmd897168.blog5.net/90739413/entre-cielo-azul-y-naturaleza-las-fincas-de-lujo-de-cundinamarca